
El territorio de Usaquén, en el norte de Bogotá, se distingue no solo por su arquitectura diversa entre lo colonial y la modernidad o su oferta gastronómica, sino por albergar una fuerza viva y vibrante: su comunidad de mujeres emprendedoras. Estas iniciativas, que abarcan desde la orfebrería ancestral hasta la innovación en salud y alimentación, no son simples negocios; son el motor de una economía local que teje paz y resistencia.
Con la visibilización estratégica de la RED COMUNICACIÓN COMUNITARIA, se promueve el trabajo del colectivo de mujeres emprendedoras y las mujeres que tienen iniciativas económicas. Esta alianza busca fortalecer la cadena de valor más débil de la economía popular: la difusión y comercialización.
Joyería con identidad y memoria
En la categoría de joyería y accesorios personales, el trabajo manual se convierte en un vehículo de expresión cultural. Emprendimientos como Taller Talismán, liderado por Ingrid Yohana Chavarro, transforman la plata y los cristales naturales en piezas simbólicas. De igual forma, Cleds Accesorios (Candelaria Osorio) rescata la riqueza natural del país, utilizando esmeraldas en bruto y semillas de totumo pintadas a mano.
Esta línea se fortalece con el detalle del tejido en mostacilla de Akary Bisutería y Mara Accesorios, y las propuestas en resina de alta calidad de Basan (Martha Lucia Aponte), demostrando que la bisutería local compite con diseño y exclusividad.
Artesanía y sostenibilidad ambiental
El ingenio de las mujeres de Usaquén también responde a una visión ecológica del territorio. Bunka Decoración y Cane.Candles lideran una propuesta sostenible elaborando velas de soya y recipientes en cemento y madera reciclada, evocando la serenidad que necesita la vida urbana.
La conexión con la naturaleza se profundiza con MATLIZZ, donde Carmen Lizzet García ofrece vida a través de terrarios y bonsáis. Por su parte, la tradición se mantiene viva en Arte en Detalle y Artequendama, emprendimientos que mediante el arte country y la pintura sobre madera MDF, crean objetos que resignifican el hogar bogotano.
Tejiendo sociedad: Textiles y Confecciones
El acto de tejer tiene un profundo significado social en este colectivo. Creaciones Tere (Teresa de Jesús Suescun) y Lulufandas mantienen vivas técnicas tradicionales de lana virgen, abrigando a la comunidad con prendas hechas a mano.
Simultáneamente, la creación de muñecas de trapo y amigurumis por parte de Peppis Dolls y Matsya Confecciones (Blanca Stella Alvarado), no solo ofrece juguetes, sino herramientas pedagógicas y emocionales, incluyendo talleres de capacitación que multiplican estos saberes en la localidad.
Bienestar integral: Salud y Alimentación Consciente
Finalmente, la red demuestra una comprensión holística del bienestar comunitario. La innovación llega a la mesa con Santé panadería sincera de Diana Marcela Ariza, pionera en masa madre sin gluten y opciones veganas, y con la dulzura natural de Colibrí Honey Bee, que trae a la ciudad miel pura de la Sierra Nevada y el Cocuy.
El cuidado de la vida también se manifiesta en servicios esenciales. Brigadas de salud visual, dirigido por la optómetra Jacqueline Solano, lleva salud ocular profesional a la comunidad, mientras que Caramelo Jabones Naturales y los platos de Sorys Gourmet completan una oferta que cuida tanto el cuerpo como el espíritu.
La RED COMUNICACIÓN COMUNITARIA reafirma que apoyar estos emprendimientos es validar el trabajo de manos colombianas que, con amor e innovación, construyen un Usaquén más inclusivo, productivo y humano.
(El presente artículo es financiado por el Proyecto de presupuesto participativo Voces Usaquén,
Proyecto de inversión: 25 61 USAQUÉN CAMINA HACIA LA DEMOCRACIA CERCANA Y LA PARTICIPACIÓN ACTIVA)









